Sobre el Plumon cuadrille

No es un Lapiz, no es una Tela, es solo el lugar que da rienda suelta a mis ideas...

lunes, septiembre 04, 2006

[TCOE]

A falta de escrito guiado por mi inspiracion, subo esto, que aunque si fue guiado por las inspiracion no fue con motivos de blog, sino para la U... he aqui mi "Autobiografía".

"Para comenzar mi nombre es C. C., vivo en la prestigiosa ciudad de Santiago, llena de smog, vehículos, y micros, de cemento y de poca gente relativamente feliz. Nací aquí, en una clínica en Santiago, llamada San Pancracio. Mi madre, M. C. C. V., es santiaguina y mi padre, C. C. V., nacido en Pichilemu y luego de un gran peregrinar por el sur de chile junto a sus padres vino a dar a Rancagua en donde conoció a mi mamá, se enamoraron y se casaron, producto de lo cual nací yo en el año 1987 un 5 de diciembre a las 12:20 de la tarde, claramente, a la hora de almuerzo. Luego, un par de años mas tarde, vino mi hermanita, exactamente en el año 1991, S. C., nombre de origen bíblico.

Mis primeros años de vida vivimos junto a mis abuelos maternos, que residían en Santiago, luego cuando tenía 2 años nos cambiamos a la comuna de Maipú, muy cerca del templo, y ahí permanecemos hasta el día de hoy.

Comencé a crecer, a dar mis primeros pasos, bueno, para esa altura eran los primeros porrazos producto de los pasos, pero que más da, ya estaba crecidita y como siempre muy inquieta revoloteando por la casa.

Para cuando llegó la hora de entrar al colegio escogieron el Sofía Infante Hurtado, ubicado a 3 cuadras de mi casa. Así que fui a dar el "examen" para entrar a Kinder, solo debía recortar unas figuras y pintar, el problema ahí fue que nunca antes había estado alejada de mi mamá por más de 5 minutos, por lo que lloré como María Magdalena toda la hora que duraba el famoso examen. Como es de pensar inicialmente no quedé, pero mi papá no se quedó de brazos cruzados y fue a hablar para que me repitieran las pruebas. Como buen Carreño lo consiguió y logré ingresar al colegio. Por ahí pase mis primeros 9 años de enseñaza básica, descubrí que me encantaba el deporte, la biología, que le tenía miedo a los perros, que tenía una buena relación con los números y fue ahí cuando decidí o creí decidir que estudiaría Medicina.

Me caractericé por ser una de las mateas del curso, siempre con buenas notas y dispuesta a ayudar a aquel que lo necesitara, sin grandes amores, siempre callada en la primera fila del salón de clases, de pocas amigas, o de poca gente realmente cercana, amiga de las profes por mis notas, con grandes expectativas para mi futuro. Al llegar a 8° básico debía cambiarme de colegio, así que postulé a prestigiosos colegios Municipales, como el Carmela Carvajal de Prat y el Liceo 7 de niñas de Providencia, para mi mala suerte mi travesía de Kinder se volvió a repetir y nuevamente estaba sin colegio, no porque llorara, sino porque no me fue como creí en las pruebas de selección.

En diciembre del 2001 empecé mi búsqueda frenética de un colegio, para mi suerte el Colegio Internacional El Alba de Maipú aun estaba disponible y me matriculé. Para mi sorpresa en enero del 2002 me comunicaron que en el Liceo 7 de niñas de Providencia habían aumentado los cupos y yo tenía un puesto, por supuesto que me matriculé sin pensarlo 2 veces, porque hay una gran diferencia entre pagar $100.000 mensual y $100.000 anual, desde ese momento pasé a ser alumna de un liceo de Providencia, no podía estar más orgullosa de mí misma.

En el año 2004 ya era el turno de mi hermana Sarai de entrar a la enseñanza media, y decidió postular al mismo Liceo 7 de Niñas de Providencia. A diferencia mía ella quedó sin ningún problema e ingresó a 1º medio en el año 2005. Se integró a la pastoral del liceo, a la cual yo ya pertenecía.

A mediados del mismo año se presentó la oportunidad de realizar un viaje a Alemania con un grupo de compañeras y amigas pertenecientes a la pastoral del liceo con el motivo del Encuentro Mundial de Jóvenes con el Papa a la ciudad de Colonia. Claramente fui con mi hermana y mis mejores amigas. Durante el viaje pasamos 20 días conociendo ese maravilloso país que nos atendió excelente, además de ser una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido a lo largo de mi corta vida.

Luego vino la “temible” PSU e ingreso a la Universidad. Como es de deducir mis aspiraciones estaban puestas en Medicina, pero para el momento de las postulaciones mis ilusiones se encontraban bastante lejos de ella, por lo que terminé entrando a Bachillerato en Ciencias y Humanidades en la Universidad de Santiago de Chile, porque me parecía la forma mas factible de poder cumplir con mi meta.

Y así fue como llegué a la Universidad. Al principio no muy conforme con la carrera, porque mi aspiración era Medicina, pero ahí estaban mis amadas amigas, dando apoyo y siempre conmigo, al igual que mi familia.

Siempre de pocas amigas, pero como dicen por ahí “de lo bueno, poco”. La verdad es que no tengo más de 3 incondicionales, y me da gusto poder contar con ellas en todo momento… son un gran apoyo.

Sin mencionar el papel que juega mi padre dentro de la familia, siempre haciendo cosas para alegrar el momento, o hablando disparates. Sin contar una de sus últimas hazañas, porque ahora se las da de inventor y anda patentando cosas como loco, saliendo en la tele como un Don Francisco cualquiera, ganando concursos como quien se encuentra un boleto de micro en el suelo.

Bueno y hoy en el año 2006, después de 18 años de haber nacido, a menos de 1 año de haber salido del liceo y a menos de 8 meses de haber iniciado mis clases en la Universidad aún sigo con las ganas que siempre me caracterizaron y siendo perseverante, con el mismo sentido del humor y la misma sonrisa, con las mismas ganas de cumplir el único objetivo… ser feliz."

2 Comments:

  • At 8:38 a. m., Blogger c. said…

    alguna vez escribí la misma autobiografía, no la misma, una nada que ver, en verdad, en otra carrera, en otra universidad... qué cambio de medicina a bachilerato!, saludos y gracias por ir, c.

     
  • At 11:11 a. m., Blogger andréz canario said…

    ¡Toda una vida en un sólo post!
    ¡Y la gente me habla de poder de síntesis!

    Deberían aprender de tí.

    Saludos.

     

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